El Parlamento Europeo ha rechazado la directiva de “permiso único” que consagraba la discriminación de inmigrantes de terceros países en importantes derechos laborales y sociales. Una disputa de última hora entre liberales y conservadores, ha permitido a los grupos de izquierda (socialistas, izquierda unitaria y verdes) impedir la aprobación de la polémica directiva. Esto abre la oportunidad de abrir de nuevo el debate.

La aprobación de esta directiva consagraría la inferioridad del derecho europeo en materia laboral y social respecto al Convenio de Naciones Unidas de 1990, sobre la protección de derechos de todos los trabajadores inmigrantes y sus familias.

La propuesta de directiva de permiso único es también contraria a la Convención del Consejo de Europa sobre trabajadores inmigrantes de 1977, en lo referente a condiciones de trabajo, seguridad social y vivienda.

Esta convención ha sido ratificada y está en vigor en varios países europeos como Francia, Italia, Holanda, Noruega, Portugal, España, Suecia, Turquía y Ucrania.